lunes, 15 de julio de 2013

Capítulo 26 - El Caos

No dije nada más, sólo esperé a que dejara de llorar, le ofrecí mis brazos y ella los tomó, le ofrecí mi cuerpo de refugio y ella lo aceptó, no necesitaba pedirle nada a cambio, ya no.

***

No sé cuánto tiempo estuve en los brazos de Leo, pero no quería moverme, no quería dejar las cuatro paredes donde aún todo tenía sentido. 

Rafael un jugador…

Rafael, el mismo Rafael en quien yo confiaba, en quien yo creía y a quien defendía, me había mentido desde el momento en que nos conocimos. 

Sabía que estaba congelada, tenía muy claro que del momento en que la temperatura regresara a mi cuerpo, no podría contener las lágrimas, pero agradecí infinitamente que Leo se quedase para acompañarme, sé que se odia con Rafael y estuve esperando algún comentario hiriente de su parte, pero él simplemente se quedó callado y me abrazó haciendo que el calor regresara a mí cuerpo.

Dejé que Leo manejara la vespa de regreso y alimentara a Lucia mientras yo me tiré directo a mi cama, él me dejó un té en la mesa de noche, luego me tocó la mejilla con cariño y me dejó sola. Lloré un poco más antes de dormir y cuando la última lágrima se secó, supe que el tema estaba cerrado. 

A la mañana siguiente desperté con el sonido del celular, era un mensaje de Raissa. 

“Fin del Shock, hora de actuar”

Raissa tenía razón, por lo que me levanté y les mandé un mensaje diciendo que nos juntáramos donde Leo, envié otro texto a Rafael con la dirección de Leo pero no le contesté cuando me llamó de vuelta, aún no… 

Sabía que eventualmente las cosas regresarían a la normalidad con Rafael, pero no todavía, no mientras no lo conociera de verdad, y si algo tenía claro de lo que me dijo ayer, era que no dejaría que abandonara esta vida, por muy enfadada, shockeada o mareada con la información hubiese quedado, no lo dejaría seguir castigándose. Puede que no supiera su nombre, pero lo conocía a él y lo quería a él, por lo que no podía permitir que siguiera evitando la felicidad, no podía sufrir eternamente sólo porque se enamoró de la persona menos indicada.

Lucia se sentó en mi falda mientras yo me tomaba el café y le acaricié con cariño el lomo, ella siempre adivinaba cuando me sentía contrariada, pero ya tenía todo más claro y estaba segura de que el momento de la verdad se estaba acercando.

Al llegar al departamento de Leo veo que la camioneta de Rafael ya está estacionada afuera, junto al Jeep de Raissa, así que debo ser la última en llegar, 

<< No es mucho lo que yo sé, con mi alfil si bien teníamos una posición privilegiada por el carácter de nuestra misión, la información nos llegaba totalmente filtrada y como se dieron cuenta, al final no nos sirvió de mucho, gran parte de lo que sé es por mi madre, a quien por lo demás no he vuelto a ver desde que me excluyeron, y si un día se la encuentran les negará hasta la muerte que soy hijo suyo. 

Ella me contó que hubo un tiempo, el tiempo de las cacerías de brujas se cree, que se conoce como la Gran Guerra, ya que muchos alfiles fueron masacrados producto de creerlos hechiceros o brujas, cuando llegaban a algún lugar para prevenir un evento no encontraban como explicar claramente su presencia ni el cómo era que sabían lo que ocurriría e inmediatamente se les acusaba de brujos y eran quemados al instante, los guardianes que quedaban no podían hacer mucho para salvar a sus alfiles, o se arriesgaban a ser descubiertos y masacrados de igual forma. 

Poco a poco a la par con la masacre de los alfiles, comenzaron a desaparecer los guardianes, pero hay una teoría, se cree que primero fue la desaparición de los guardianes y luego la masacre de los alfiles>>

- ¿Por qué creen eso? – Raissa no había pestañado desde que Rafael comenzó a hablar, sus ojos brillaban a medida que la nueva información era absorbida por su cerebro.

<< Simple, porque una vez que los guardianes desaparecían, los alfiles recibían mensajes erróneos, y en más de una ocasión eran enviados directamente a trampas donde terminaban inevitablemente en una hoguera. 

Esto se cree era obra del linaje del Caos…>>

- ¿El caos? – Raissa frunció el ceño – ¿¿Estás seguro??

- Es una teoría que ha corrido con los años – contestó él.

- Pero se supone que eso es un mito… - llevó una mano a su boca y comenzó a morderse el índice – Yo sabía de la gran guerra, sólo la parte de que se refería a la cacería de brujas, no me miren así- dijo rápidamente, ya que Leo la miraba desconcertado- 

- Más te vale, porque si hubieses sabido de la desaparición de guardianes, esta vez habría sido yo el indignado. 

- ¡Oye!- ambos me miraron 

- Disculpa, pero es que no estoy acostumbrado a quedarme corto de información- miró a su padre- ¿Sabías de esto?

- La verdad es que no- se mojó los labios en un gesto de análisis- Angelo ¿Por qué nada de esto salió en alguna de nuestras conversaciones?

- Porque no salió simplemente, pensé que lo sabías, aparte es una teoría- se encogió de hombros- tú bien sabes que hay muchas, pero esta es la única que involucra desaparición de guardianes. 

- Por muy teoría que sea, me gustaría saber qué es eso del linaje del Caos. 

- Claro Aix- me miró con esos ojos dulces de siempre, como si conversáramos del clima- el linaje del Caos es lo que queda de la cuarta casa – Raissa saltó inmediatamente

- ¡No puede ser! – se puso de pie y Nicholas la imitó- ¡Esa casa nunca existió!

- ¡Ella tiene razón Angelo, esa casa no es más que un mito!

Rafael los miró a ambos en silencio y esperó a que se sentaran. En ese gesto tan simple me di cuenta de algo que no había notado antes. Años. Los años de Rafael, y todas sus vidas anteriores, se notaban ahora con mayor claridad que nunca en sus ojos.

Me cuesta creer que nunca me di cuenta de la madurez de una de las personas más importantes de mi vida. Yo sabía que él tenía sus historias, podía sentirlo cada vez que conversábamos, cada vez que me daba un consejo, cada vez que me cobijaba entre sus brazos para darme confort cuando tenía pena, sin embargo sé que jamás podré saber todo lo que se oculta tal esos dulces ojos pardos.

Una vez que ambos estuvieron sentados Rafael continuó. 

<< Tal como les decía, y si me dejan terminar, se cree que era obra de la cuarta casa, la cual era llamada la casa aleatoria, o mejor dicho del Caos. No estaba incorporada a la escala de casas, ya que no tenían un orden de prioridad tan claro como lo imprevisto; ya saben, un terremoto por acá, una plaga por allá, tenían muy pocas restricciones, el concepto es que hasta el equilibrio necesita un punto de balance>> 

- Pero no hay pruebas de su existencia – Nicholas lo miraba intrigado.

- Ya no las hay – dijo con un gesto de cabeza y las cejas alzadas.

- ¿Y qué paso?- no quería que definieran si era cierto o no, sólo quería saber la teoría y si seguían cuestionando, ¡No terminaríamos nunca!

- Lo mismo que le pasa a todos los que no les pones límites…

- Se salieron de control – completó Raissa.

- Sí, cuando ya no fue posible controlarla, la disolvieron, y se asignó la tarea de los desastres a los altos que es como se hace ahora. 

- ¿Entonces no existe…?- dijo Leo, mirando por turnos a Raissa, Rafael y con algo de temor a Nicholas.

- Existe un rumor…- siguió Rafael

- ¿Cuál?- esta historia incompleta me estaba desesperando. 

- Dicen que la casa se negaba al cierre, y continuó de forma clandestina, pasando el legado de generación en generación - se inclinó hacia adelante apoyando sus palmas en sus muslos- pero lo interesante es esto, y que creo que podría tratarse de lo que está ocurriendo- inhaló con fuerza- si la teoría es correcta, las sombras tienen la misma modalidad que los jugadores, es decir también tienen sueños premonitorios y un limbo en el que se comunican. 

- Eso no ayuda mucho – dijo Leo rodando los ojos. 

- Te equivocas genio, porque si eso es así, entonces también se les puede remover la bendición, aunque claro todo esto es un rumor ya que no hay ninguna prueba

- Ahora las hay – replicó Leo esperanzado.

- Aún no, dime que atrapaste una sombra y la llevaste a un cortesano y te creeré- la antipatía entre Rafael y Leo no parecía haber disminuido nada. 

- Ja, dejé de perseguir mi sombra a los 5.

- Se refiere a los alfiles del caos ¡Idiota! – lo golpee en el brazo ligeramente, pero él exageró como si le hubiese dado con un mazo. 

- Si, si eso decía- se sobó el brazo- es que todos están tan tensos últimamente

- Leonidas, no es momento- su padre lo calló al instante y Leo dejó ambas manos a un costado, pero no con la misma timidez que las otras veces. 

- Padre, siempre es momento- le sonrió- y si me voy a arriesgar a que me den otra paliza prefiero hacerlo con humor. 

Nicholas lo miró desconcertado, al parecer no conocía muy bien a su propio hijo, como para saber que la mejor arma de él era el humor. Raissa cerró los ojos y echó la cabeza hacia atrás, mirando al techo pero sin mirar. Todos esperamos en silencio hasta que los abrió, pero no alcanzó a decir nada ya que en ese momento sonó mi teléfono estruendosamente. Corrí hasta mi bolso ante la mirada de todos y le corté a Tania, ya vería que quería después.

Cuando regresé a sentarme donde estaba antes, Raissa preguntó. 

- ¿Cómo llevamos a una sombra a un representante de las casa?

- Ese es el desafío de los cortesanos, ellos son almas inmortales y si ustedes son efectivamente son los de la profecía, no deberían tardar en tener a uno en su puerta, aunque claro, es su regla más sagrada el no revelar su identidad. 

- ¿Por qué no?, todo sería más fácil

- Y sería mucho más fácil deshacerse de ellos- infirió Raissa. 

- ¿Quién haría eso? – preguntó Leo

- Las mismas sombras que no existen- dijo Rafael- deben entender que al ser almas inmortales, si tu cortas su ciclo de vida, esta no pasa a la siguiente. 

No avanzamos mucho más después de eso, pero me quedó dando vueltas lo que dijo Rafael, si tengo un cortesano cerca ¿Qué tan cerca estará? 

No me atreví a preguntarlo en voz alta, y al ver que no llegaríamos a ninguna parte Nicholas se puso de pie y anunció que regresaba a su hotel, mientras Leo lo miraba fijamente pero sin decir nada, Raissa hablaba con ella misma mientras movía la mano para despedirse sin mirarnos, sólo musitaba incoherencias y frases a medio terminar, Rafael se quedó hasta el final y sólo cuando Leo dijo que tenía que ir a entrenar ambos nos fuimos. 

- ¿Vas a la cafetería?- me preguntó cuándo estábamos afuera del edificio- 

- No, creo que me iré a la casa, confío en que Tania no la queme. 

- Quizá por eso te llamaba – comentó despacio, y yo noté como quería alargar la conversación, pero no, no en ese momento. 

- Que la queme, así cobramos el seguro, yo quiero dormir – dije y me puse el casco ya sobre la vespa- Hasta mañana Angelo – me despedí y aceleré antes de que me dijera algo. 

A la mañana siguiente me arrepentí de haberlo llamado Angelo, sabía que ya no quería tener ese nombre, pero el shock se transformó en impotencia y no me importó hacérselo notar. 

Tania y Javier no podían hablar del asombro, cuando Rafael rompió la taza que tenía en la mano y me miró con tanta furia, después de que yo le dijera ángel en frente de todos, eso reventó su paciencia y me tomó del brazo para sacarme de la cafetería. 

- No me hagas esto – gritó una vez que estuvimos en el callejón y nadie nos pudiera ver

- ¿Hacerte qué? – respondí deshaciéndome de su brazo - 

- ¡Esto!, ¡así!, ¡ahora!, castigarme por algo que no puedo cambiar. 

- No te castigo – él me miraba angustiado, y yo llevé mi vista a un costado.

- Si lo haces, ¡lo haces a cada minuto!, cuando me miras como si no me conocieras, cuando me llamas ángel porque sabes que me va a molestar- solté un bufido, no quería hablar con él, pero si necesitaba que habláramos – ¡tengamos una conversación cara a cara!

- Rafa de verdad, no puedes esperar que regrese todo a la normalidad de inmediato- le dije mirándolo de frente, en sus ojos no había furia, ni rabia ni ninguna emoción reconocible. 

- Lo mínimo es tratar. 

- Tú tampoco intentas mucho muchas cosas. 

- Ah sí, ¿cómo qué? 

- Como Leo por ejemplo- le grité- ¡aun no entiendo por qué lo detestas tanto!. 

- ¡Que tiene que ver ese tipo aquí!- no lo sabía en realidad, pero no dejaba de molestarme que se odiaran entre sí-

- ¿Sabes que salvó mi vida?- no se inmutó ante la noticia.

- ¿Y cuantas veces salvaste la suya?

- ¿Cómo sabes eso?

- No eres la única que ha hablado con Nicholas.

- No estás contestando mi pregunta.

- ¡El punto no es ese!, sólo quiero que me perdones y que todo vuelva a ser como antes- entonces le lancé lo que de verdad me angustiaba, y por lo que estaba realmente enojada.

- Dime algo, ¿Cuánto tiempo más planeabas quedarte?-su semblante se modificó, y dejó ver una emoción al fin, la emoción que siempre estuvo ahí, angustia-

- ¿Eso es lo que no me puedes perdonar?, ¿saber que pensaba marcharme?

- Sólo dímelo. 

- Te lo dije, y te lo he dicho varias veces, no pensaba hacerlo, en todos estos años, es la única vida que he querido mantener, vivir es mi castigo, pero estos años parecía menos terrible hacerlo - su mirada se volvió anhelante – te lo he dicho antes, me recuerdas a ella, y pese a que duele como si me apuñalaran a diario, siempre he querido cuidarte, cuidarte como…- no pudo terminar, ya que dejó tapó su rostro con las manos y por el sonido de su respiración supe que estaba llorando

- No pudiste con ella- me acerqué hacia él y tomé su cara en mis manos – lo lamento- me acerqué más a él y lo abracé con fuerza- Hay cosas que no entiendo, créeme son muchas- comencé a acariciar su cabello – pero en ningún momento dejé de pensar que cuidarías de mí, tal como yo cuido de ti. 

MI teléfono volvió a interrumpir un momento importante, y pensé en matar a Tania por inoportuna, pero el número en la pantalla era otro. 

- Es Leo – dijo Rafael mirando la pantalla- ¿Vas a contestar?

- Creo que puede esperar – respondí mientras cancelaba la llamada - ¿Molesto?

- Preocupado – corrigió

- ¿Celoso? 

- No, sólo preocupado

- Tranquilo, seguramente está con Raissa

Mi teléfono volvió a sonar y yo lo corté de nuevo, ya la tercera llamada seguida decidí contestarla. 


Al llevar el teléfono a mi oído, inmediatamente alguien me gritó por el otro lado de la línea “¡Me emboscaron!, ¡no vengas a mi departamento!”, seguido de una fuerte explosión.

2 comentarios:

  1. Me encanta la historia. Cuando publicas el nuevo?

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    1. Gracias por comentar Johana!!
      El próximo va a estar pronto, este fin de semana o a mediados de la próxima ;)
      Me alegro que te guste la historia!
      Cariños
      Catapzia

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