jueves, 21 de marzo de 2013

Capítulo 13 – El Alfil




No podía creer lo que veían mis ojos, el aventurero era real, tan real como que yo podía sentir sus brazos sosteniendo mi espalda y piernas mientras caminaba con dirección a la salida. 

Sentía su aroma tan cerca, un aroma distinto, nuevo. Su aroma fue el que me hizo confiar en él, no poner resistencia, yo sabía que él me había rescatado, no perseguido. 

Cuando llegamos a la salida recién pude hablar. 

- Gracias...- 

- Ah, estás despierta pequeña saltamontes- su voz era profunda pero animosa. 

- Eso creo...- 


De verdad no estaba segura, levante la cabeza ligeramente para poder verlo mejor, tenía una barba de dos días y llevaba una camisa manga corta a cuadros con un pequeño collar, que le daba una apariencia de surfista, de no ser por el pequeño moretón que comenzaba a formarse en su mejilla derecha podr{ia pasar sin problemas como un modelo de Columbia. Quise volver a esconder mi cabeza en su camisa pero sus ojos me llamaban, de un verde casi transparente, totalmente hipnóticos. Él me miraba con asombro, sus manos tocaron mi frente y se deslizaron por mi cabeza en busca de alguna herida, lo hicieron con tal cuidado que me sentí como una niña pequeña. 

- Tú quien eres??- pregunté una vez que vi el alivio en su cara al no encontrar mas heridas. 

- Por lo que parece yo soy tu Robín Hood al rescate- dijo con una ancha sonrisa y sus ojos resplandecientes- qué fue ese desastre???? 

- La verdad no lo sé, ayy! - su brazo justo había apretado mi herida. 

- Necesitamos curarte eso- dijo examinando mi pierna, luego comenzó a mirar en ambas direcciones de la calle buscando algo en el horizonte- pero no ando en auto, y no se ve ningún taxi cerca. 

- No es necesario- dije mostrando un par de llaves- ves esa cafetería?- apunte con una mano hacia el otro extremo de la calle- es mía. 

- Una cafetería....- repitió para sí mismo, como si fuese especial para él la idea de una cafetería- y me dices que es tuya? 

- Si, porqué?? 

- Y por tu confianza instantánea en mi, supongo que ya me habías visto? - dijo con una sonrisa de satisfacción. 

- Yo sabía que no era un sueño normal!!! - dije tan fuerte que mi pierna volvió a doler, solté un nuevo gemido de dolor. 

- Mejor entramos o no? , dame las llaves pequeña loquilla- me gustaba el tono relajado de su voz, alegre, despreocupado. 

Sostuvo mi peso en un solo brazo y entramos. 

**** 

No podía creer que después de todos estos meses, finalmente tenía la primera pista sobre Alicia. 

Una semana vigile la construcción, día y noche, esperando... 

Pero como soy tan bruto! Había una cafetería justo enfrente!! La cafetería de mis sueños estaba literalmente a dos pasos! 

La bailarina me entregó las llaves con total confianza, como si nos conociéramos por meses en vez de minutos, traté de mover mi brazo lo menos posible para insertar la llave rosada en la cerradura, con cuidado de no pasar a llevar la herida de su pierna que no parecía querer dejar de sangrar. Era tan liviana!, tal como sujetar un bolso con algodón. 

- Creo que puedo ponerme de pié 

Dijo en cuanto entramos a la cafetería, pero una vez que su pierna tocó el suelo, vi su rostro contraerse de dolor. Era orgullosa, pero un corte tan profundo no se cura siendo orgulloso. Caminó dos pasos y se dejó caer en un sillón color crema. 

- Ehmmm, yo que tú me dejo caer en el que está al frente- Apunté al sofá burdeo que tenia frente a ella- o de lo contrario tendrás que dar muchas explicaciones. 

- Te recuerdo que la cafetería es mía… - dejo la última palabra suspendida en el aire- aunque creo que tienes razón. Rafael me va a matar- Rafael? No que la cafetería era de ella? 

- Dónde tienes un kit de primeros auxilios? 

- En mi oficina, la puerta color verde pistacho- dijo mientras se cambiaba de sofá, apoyando la pierna sobre un taburete de madera redondo. 

Avancé por el pequeño pasillo, tenía muchas fotos colgadas en las paredes, la bailarina aparecía en la mayoría de ellas, y también se repetía mucho un hombre con cabello rubio oscuro o café claro, se veía de diferente color en algunas fotos. En casi todas las fotos ellos se abrazaban muy cómodamente “Será su pareja?”. 

- Está en el segundo cajón de la estante!- 

Gritó ella desde el interior, cortando la película que comenzaba a rodarse en mi cabeza, pero seguía con la duda de quién era el hombre que aparecía con ella. Por alguna razón me era levemente familiar, me dio la impresión de que ya había visto esa mirada de ojos pardos en alguna parte. 

No fue difícil encontrar el botiquín, la oficina no era pequeña, sin embargo todo estaba tan perfectamente organizado que me daba nauseas, sólo le faltaban etiquetas de colores que indicasen que hacía cada cosa. 

- De acuerdo loquilla, vamos a curarte ese corte- 

Ella me miro con desconfianza, como si pensara que yo de verdad pretendía curarle el profundo corte. 

- Descuidaaa! Sólo quiero detener el flujo de sangre y mientras tanto llamamos un taxi para llevarte al hospital 

- Llama a Rafael…- dijo casi en un susurro con la cabeza gacha- su número está anotado junto al teléfono- 

- Créeme que lo supuse, y apuesto que el de tu padre y madre también junto con tu grupo de sangre no??? 

- Cómo dices??- pestañeó varias veces sin entender lo que dije, se notaba que era muy estructurada, tanto como para no entender una ironía. 

Levanté el auricular y marqué el número que resplandecía en un post it verde fosforescente, dos tonos y contestaron. 

- Si?? 

- Eh, hola hablo con Rafael?? 

- Si, quien habla?- una pausa- Qué haces en la cafetería??? 

- No, nada, es que estoy con....- un segundo!, no sabía cómo se llamaba la bailarina, la miré con los ojos abiertos esperando con un nombre, pero ella comenzó a desvanecerse, mis prioridades cambiaron rápidamente- creo que mejor llamo a la ambulancia, necesitamos detener la hemorragia- colgué. 

Creo que no fue lo más inteligente que pude haber hecho, deje al hombre con la peor información del mundo… es decir, sin nada! 

Volví a Levantar el teléfono y marqué por una ambulancia. 

***** 

Lo último que sé, es que el aventurero estaba llamando a Rafael, y ahora despierto con una mascarilla en la cara y dentro de una ambulancia. Giré un poco la cabeza en búsqueda de Rafael, pero la mano que me sostenía era otra. 

El aventurero me miró con una sonrisa de alivio. 

- Hola pequeñita, que tal la siesta???- preguntó con cara de broma 

- He tenido mejores- sentí nacer una sonrisa en mi boca- 

- Algún sueño interesante?? - es broma? Me estaba preguntando de esto frente a los paramédicos! 

- No en realidad- contesté con desgano- 

- Esas! Son malas noticias, aunque creo que puedo tener peores... 

- Estoy con una mascarilla en una ambulancia, dime que es peor?? 

- Creo que puedo haberle dado un ataque a tu... Amigo?- pareciera que dejó la última palabra flotando a propósito. 

- Rafael! No me digas que le dijiste que llamaste una ambulancia!!- 

- No exactamente- puso la misma cara de alguien que sabe le gritaran- lo último que el escuchó fue la palabra hemorragia.... 

- Es broma!! Se debe estar volviendo loco! , le dijiste hacia dónde íbamos???? 

- -Ehmm no 

- Y tú número de teléfono??? 

- Mmm no 

- Y dónde esta MI teléfono?? 

- Ese nunca lo vi! - dijo con un saltito justificándose, levantando ambas palmas hacia ni cara 

Yo sé que me había salvado, y me llevaba al hospital, pero sentí una necesidad de agarrarlo a manotazos tan fuerte, que lo más que pude hacer fue golpearle la rodilla despacio 



- Au! Sin enojarse pequeña!! - hizo una mueca fingiendo dolor- Cuando te curen esa ... cosa, podremos llamarlo y todos felices, pero lo primero es lo primero, necesito que te dejes de mover o el paramédico hará que me baje de la ambulancia- en ese momento nos detuvimos y comenzamos a retroceder- viste!, ahora ya no tendrás mi agradable compañía mientras te suturan – Las puertas se abrieron y dos personas esperaban con una silla de ruedas bajo la ambulancia – No te quejes después – dijo alzando las cejas mientras bajaba antes de mi. . 



Habría tratado de pegarle nuevamente de no ser que mi extremidad más cercana a él era precisamente la pierna que tenía herida, lo cual no era precisamente una buena idea. 

***** 

Que genio que tenia la bailarina!, no se daba cuenta de que mi prioridad no era precisamente calmar a su amiguito, novio o lo que será!, sino que evitar que ella se desangrara!. 

Aún con su enojo, no puedo dejar de alegrarme de haberla encontrado, sé que con ella estoy más cerca de encontrar a Alicia. Si los sueños que la dama me envía son ciertos, y no tengo motivos para pensar que no lo son, la bailarina es la clave que necesito para saber que paso con mi guardián, porqué ya no puede comunicarse conmigo, y quienes están tratando de sabotear todas las misiones que he tenido últimamente. 

Llegamos al hospital y la ingresaron sin ningún problema, me tomó un par de reclamos lograr que me dejaran entrar con ella. Cuando finalmente pude entrar había una enferma a su lado, un par de puntos y ya estaba lista. No soltó ni un solo quejido mientras la aguja atravesaba su delgada piel, su primera herida y la asumía con dignidad, como sólo lo hace alguien con una sangre muy fuerte. 

Hace años, mucho antes de la manifestación, después de caer por la escalera y cortarme el antebrazo, mi padre me comentó que los jugadores con sangre fuerte y tradición, sacan a relucir su verdadero poder en situaciones de dolor físico, lo que los hace más fuertes. Recuerdo que sequé mis ojos y me puse de pie sin decir una palabra, a mis cortos 6 años mi padre me enseñó lo que era el orgullo. 

Miré mientras la enfermera se retiraba y nos dejaba solos en el box, ella veía los 7 puntos que adornarían su nueva cicatriz con sospecha, pasó un dedo por sobre la venda blanca examinando cuanta sensibilidad tenía en el área. Pude ver como brillaba su aura, iluminando el cuarto y en ese momento reaparecieron las olvidadas palabras de mi padre en mi cabeza “El brillo de un jugador es tan fuerte como su espíritu”. 

- En qué piensas? - me interrumpió ella 

- Sólo recordaba- tomé su mano nuevamente, ya no habían enfermeras alrededor por lo que volvió a mudar su expresión, se veía cansada, seguramente era primera vez que le tocaba escapar- te ves como un gatito asustado- le acaricié la cabeza, no sé porqué pero ella me inspiraba a cuidarla, sentía que era mi deber protegerla, aun sin conocerla. 

- Si, yo también estaba recordando algunas cosas, pero me siento extraña llamándote "aventurero” en mi cabeza- me miró con esos hermosos ojos verdes sin levantar la cabeza- cómo te llamas? 

Así que ella también me tenía puesto un apelativo, "aventurero" me gusta cómo suena eso, "desastre" me habría llamado a mí mismo, pero bueno, prefiero su nombre. 

- Me llamo Leonardo, pero suelen decirme Leo, que significa "fuerte como león" 

*** 

"Vendrá la fuerza a tu rescate" 

No pude evitar recordar esas palabras cuando el Aventurero/Leo me dijo su nombre, esta es la pista que esperaba para conocer mi nombre!, no es que le haya dado muchas vueltas desde que Giles me dijo que Aixza era un apodo, pero sus palabras retumbaron en mi cabeza como una voz en off. 

- Tú lo sabes…- dije casi en un susurro. 

- Yo sé qué? 

- Mi nombre…. 

- No lo sabes?, yo estaba a punto de preguntártelo, ya que tampoco creo que sea bueno seguir refiriéndome a ti como “bailarina” – Así que ambos teníamos apelativos 

- No… es decir, toda mi vida pensé que mi nombre era Aixza – levanté la cabeza y vi que estaba frunciendo el ceño, buscando una explicación. 

- Y eso que significa? 

- Nada que yo sepa 

- No puede ser, todos los nombres de los jugadores significan algo, eso me dijo.. 

- Si si, tu guardián te dijo que todos tenemos nombres griegos y que significan cosas y bla bla bla- lo interrumpí 

- No fue mi guardián, fue mi padre- pude sentir mis ojos expandirse al mirarlo 

- Eres Aima…- otro jugador con experiencia, quizá es bueno que nos hayamos conocido ahora, justo cuando Giles parece que despareció, lo miré algo sorprendida, me siento algo en desventaja frente a quienes saben más sobre este nuevo universo y yo que sé tan poco. 

- Eres Agio?- su expresión me decía que algo no le calzaba, o quizá lamentaba haber conocido a alguien como yo, quizá para el resto de los jugadores los Agios estamos una clase más abajo, su tono hace que me sienta ligeramente ofendida- 

- Algún problema con eso?- Mi respuesta al parecer lo desconcierta, siento que pasé de gatito asustado a serpiente en medio segundo, él pestañeó varias veces como saliendo de un trance 

- No para nada- me miró de arriba abajo y soltó un ligero bufido seguido de una sonrisa torcida, lo que lo hacía parecer más aún a un rebelde- , es sólo que no pareces Agio, aunque mi padre me dijo que algunos Agios regresan al juego con fuerza renovada 

- A qué te refieres? 

- Otro día te explico, quiero consultarlo con mi padre antes, aunque me extraña que tu guardián no te lo dijera… 

- A decir verdad lo hizo… sólo que no alcanzó a explicármelo bien, no logro explicarme mucho en realidad, se suponía que ahora comenzaría a enseñarme todo en detalle para ser un jugador más activo 

- Pero desapareció- No fue una pregunta 

- Si 

- La mía también lo hizo, tú eras la pista que tenia para poder encontrarla. 

- Alicia? 

- Si, pero al parecer estamos los dos sin guardián, y me dices que se supone yo sé tú nombre? 

- Si, eso me dije Giles – 

Él me quedó mirando fijamente, pero en realidad no me miraba a mí, más bien parecía estar recordando algo, su cara era la descripción exacta de alguien que está soñando despierto. 

********* 

La dama me había enviado un último sueño antes de que tuviese que rescatar a la bailarina, no le había dado mucha importancia hasta ahora, y tampoco me había dado cuenta de que era un mensaje hasta que la bailarina me pregunto si conocía su nombre. 

El sueño había sido inusual, no era un limbo ni un escenario, pese a estar con traje de jugador, me llevo a una gran biblioteca, donde las estanterías con libros llegaban hasta el techo las cubiertas de estos estaban tan desgastadas que los nombres costaba leerlos. Era posible ver el polvo que se suspendía en el aire producto de nuestro andar, se notaba que ese lugar ni había sido visitado en mucho tiempo, los ventanales aún permitían entrar la luz del sol pero el polvo que cubría los vidrios hacían que la luz que entraba a la biblioteca fuese de tono grisáceo. 

Caminamos por varios pasillos antes de detenernos en un largo corredor terminado en un ventanal con un diseño de palomas y rosas tan bello que hipnotizaba, y al fondo de este se podía ver un podio con un grueso libro en el, cuando lo vi mi cuerpo entro en piloto automático, mis piernas comenzaron a caminar por si solas y me llevaron hasta el podio. Al detenerme alcancé a leer el roñoso título del libro "significado de los nombres", la cubierta estaba hecha de cuero y una pequeña cinta se veía marcando una página al inicio del libro, di un suspiro y lo abrí en el punto que marcaba la cinta, estaba en la letra A y mi vista se clavó automáticamente en un nombre en medio de la página, un nombre tan poderoso que muchas familias lo evitaban fervientemente. 

Recordé el brillo que su espíritu acababa de desprender, y si ella no conocía su nombre, entonces es muy probable que no sepa el peso que ahora lleva. 

Los nombres son las herramientas que los jugadores tenemos, un nombre débil no tiene futuro, y cuando somos conscientes de lo que significamos, es lo que nos define. ¿Será posible que esté frente a alguien tan intenso que esté por sobre el conocimiento de su significado?, o se le ocultó el nombre por otra razón... Fuese lo que fuese, ella sabía que yo conocía su nombre, por lo que no es mi deber ocultarlo… y por alguna razón su guardián despareció dejándola desprotegida… Las cosas pasan por algo… 

****** 

El aventurero me miró desconfiado, recorrió mi rostro varias veces, quizá no podía creer que no supiese mi propio nombre. 

- Sé un nombre- dijo en voz baja después de un minuto- pero si es el tuyo, de verdad tienes una gran carga sobre los hombros. 

- Porqué lo dices???? 

- Porque el nombre que me mostraron es potente… 

- Que tan potente? 

- Tanto como para que sea evitado por gran parte de los jugadores 

- Pero cuál es!!! 

- Alexandra… “Protectora de la humanidad”

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